Paso nº1: Encontrar, entre millones de individuos, una persona interesante.
Paso nº2: Llamar su atención.
Paso nº3: Entablar conversación con aspectos cotidianos comunes, como aficiones y hermanos mayores a los que os gustaría colgar de los pulgares (con amor).
Paso nº4: Esperar a ver si la persona interesante te corresponde y advierte tus señales de humo.
Paso nº5: Comprobar que no.
Paso nº6: Apagar el fuego y rezar para que la persona interesante se acuerde de tu existencia sobre el planeta Tierra.
Paso nº7: Comprobar que no.
Paso nº8: Intentar por todos los medios posibles interactuar con la persona interesante sin parecer el stalker desesperado que eres.
Paso nº9: Fracasar estrepitosamente.
Paso nº10: Rendirte, reprocharte haberte rendido, reprocharte el reprocharte haberte rendido, entrar en un círculo vicioso, hacerte viejo y morir.
