domingo, 29 de diciembre de 2013

Vuelvo a casa por Navidad

Como ya hice el año pasado, voy a dejar por escrito (y en forma de gifs) cómo me ha ido el año 2013. Si yo tuviese propósitos de año nuevo, uno de ellos sería escribir aquí más de una o dos veces al año, pero es que no tengo ganas *aplauso*. Aun así, siento la necesidad de plasmar mis mierdas aquí cada diciembre para olvidarme después. ¡Vamos a ello!

Vida académica


Acabé bien el tercer curso de la carrera. No me puedo quejar. Ahora bien, este primer semestre de cuarto me está matando, destripando, descorazonando, desmotivando y demás verbos que empiecen por -des y acaben en -ando. Yo solo sé que no quiero saber nada de la UAM nunca jamás en mi vida.

Vida laboral ¡Nuevo!


Me he estrenado en esto de cotizar y no ha sido una mala experiencia en sí misma. Solo me ha dejado los nervios echos puré, pero no me arrepiento.

Vida familiar


Estoy empezando a estresarme muy mucho bastante en casa. Es demasiado pequeña, hay demasiada gente y demasiado poco espacio vital. Necesito volar del nido, aunque sea por unos meses.

Vida social


Sin cambios. Sigo con la política de give less fucks each year.

Vida amorosa


No sé por qué sigo poniendo este epígrafe.

Economía y finanzas


La política monetaria del Tío Gilito se ha relajado un poquito con eso de tener un sueldo de mierda hasta este mes de diciembre. Ya tengo bastante para un máster, ¡yuju!

Salud


Así, en general, NOT BAD. Aunque sí me pasan cosas raras (?), apenas he ido al médico, no ha habido catástrofes como otros años y solo este último trimestre he tenido un sempiterno constipado por culpa del estrés, las bajas defensas y las visitas guiadas a los niños de las narices. Eso sí, me estoy poniendo hermosota y no estaría mal que hiciera un pelín de ejercicio, la verdad.


Un informe bastante aburridillo, lo sé, es cierto. No ha sido un mal año, como digo, pero tampoco ha sido especial en ningún caso. Otro año más, hale. A por el siguiente.



¿Qué espero del 2014? La vida académica cambiará porque me habré graduado por fin (¡Aleluya!), pretendo irme a Londres a hacer un curso de traducción audiovisual y luego me haría bastante ilu que me aceptaran en el máster al que tengo echado el ojillo. La vida laboral me da mucho miedo y no quiero pensar que es probable que acabe trabajando de reponedora en el Mercadona porque no me cojan en ninguna empresa videojueguil o editorial random. La vida familiar.... ya veremos; con eso de que tengo la intención de marcharme, espero que el espacio vital mejore mis relaciones familiares. De la vida social y la vida amorosa no espero cambios porquepaqué. Mi madre no ha perdido la esperanza, pero yo hace años que sí. Espero que mi economía y mis finanzas no se resientan cuando me vaya y mucho menos la salud, que me da todo el mal rollo ir a médicos privados que no conozco by myself.

¡Hasta el año que viene! (A ver si me ocurren cosas que poner por aquí entre diciembre y diciembre, que ya me vale).

martes, 20 de agosto de 2013

Mi inexistente vida social en 10 pasos.

Paso nº1: Encontrar, entre millones de individuos, una persona interesante.

Paso nº2: Llamar su atención.

Paso nº3: Entablar conversación con aspectos cotidianos comunes, como aficiones y hermanos mayores a los que os gustaría colgar de los pulgares (con amor).

Paso nº4: Esperar a ver si la persona interesante te corresponde y advierte tus señales de humo.

Paso nº5: Comprobar que no.

Paso nº6: Apagar el fuego y rezar para que la persona interesante se acuerde de tu existencia sobre el planeta Tierra.

Paso nº7: Comprobar que no.

Paso nº8: Intentar por todos los medios posibles interactuar con la persona interesante sin parecer el stalker desesperado que eres.

Paso nº9: Fracasar estrepitosamente.

Paso nº10: Rendirte, reprocharte haberte rendido, reprocharte el reprocharte haberte rendido, entrar en un círculo vicioso, hacerte viejo y morir.