sábado, 18 de agosto de 2012

La subida del infierno, segunda parte.

Damos y caballeras, he sobrevivido al monumento a Walter Scott en Edimburgo sin morir de claustrofobia ni caerme escaleras abajo y acabar hecha natillas. He hecho bastantes fotos pero, aviso, son los mismos ángulos a diferentes alturas. A falta de un plano frontal decente del monumento, os dejo la entrada y os hacéis una idea:


Sí, amigos, esta cosa tiene casi 300 escalones. Sí, están dentro de esas delgadas patitas. Sí, se sube hasta el pináculo. Y no, no hay ascensor.


Y ahora, un torrentaco de fotos de las vistas de Edimburgo desde el Scott Monument :D






























De regalo, el culo del monumento :D


Por cierto, cabe destacar que tengo miedo a las alturas. Os podéis imaginar la escena.

1 comentario:

  1. Pedazo de belleza gótica *_______*
    ¿Tenías vértigo? Ya me imagino la estampa... Tú por lo menos pudiste echar fotos pero yo cuando subí a la linterna del Vaticano me pegué a la pared como un chicle (no sé ni porqué subí jaja). Tuve que ver los exteriores desde lejos y desde las fotos de mis compañeros (espectáculo asegurado).

    ResponderEliminar