Mi vida universitaria se resume en:
- Morir haciendo montañas de trabajos en casa durante las mañanas.
- Comer a la hora de desayunar para que me dé tiempo a salir de casa con un poco de margen por si el transporte público decide tocarme los pies.
- Ir a coger el bus. Perderlo. Esperar al siguiente.
- Coger un tren.
- Hacer transbordo.
- Coger otro tren.
- Llegar al campus, a la facultad y a clase.
- Sentar el culo y esperar a que venga el profesor.
La lógica me dice que después debería figurar en esta lista un "pasar cuatro horas sentada en una silla tomando apuntes como una cosaca", pero la realidad es bien distinta:
- Pasar una hora y media sentada en una silla tomando apuntes como una cosaca.
- Pasar tres horas jugando al Pokémon / Profesor Layton descaradamente y/o navegando por Tumblr mientras mis compañeros de clase exponen en la tarima.
Ejemplo de esto último es el día de ayer, en el que me tiré las dos primeras horas de alemán entrenando un Pidgey que atrapé en el Bosque Blanco al nivel 5, y que cuando cambié de clase era ya un precioso y flamante Pidgeot al nivel 51. Las dos horas siguientes la pasé en Tumblr, para variar un poco.
Y me quejo de tener que soportar tres horas de transporte público diarias para hacer de estudiante florero en la discreta y estratégica segunda fila de una clase donde la vista telescópica del profesor no alcanza a ver mi dashboard de Tumblr en lugar de un archivo de Word porque, en cambio, me mato a trabajar por las mañanas para mis propias exposiciones, trabajos en grupo y trabajos de investigación. Y lo mejor es que tengo una montaña preciosa de fotocopias de Civilización Británica (que me costó 13€ en reprografía a principio de curso) y un par de libros de Lengua Española que estudiarme estas vacaciones because of reasons. Porque no, no los damos en clase. Y sí, sí entran en el examen.
Y esto, damas y damos, es el segundo curso del grado de Traducción e Interpretación. Mis fuentes de cuarto curso de la licenciatura me han confesado que en su caso fue igual, así que yo sospecho que tanto trabajo, tanta exposición y tanta leche es, básicamente, para quitarnos el miedo escénico a hostias.
Por último, quiero añadir que este semestre estoy aprendiendo historia y civilización británicas VIENDO DOCUMENTALES DE LA BBC. Venga, un aplauso.
Encantada de daros por el ojal una vez más en este mi humilde blog. Hasta más ver, pezqueñines :D