jueves, 1 de diciembre de 2011

Yo cambio el mus en la cafetería por el Pokémon en medio de clase

Me dejo caer por estos lares un rato, que hace mucho que no los piso, para contaros mi vida universitaria.

Mi vida universitaria se resume en:

  • Morir haciendo montañas de trabajos en casa durante las mañanas.
  • Comer a la hora de desayunar para que me dé tiempo a salir de casa con un poco de margen por si el transporte público decide tocarme los pies.
  • Ir a coger el bus. Perderlo. Esperar al siguiente.
  • Coger un tren.
  • Hacer transbordo.
  • Coger otro tren.
  • Llegar al campus, a la facultad y a clase.
  • Sentar el culo y esperar a que venga el profesor.

La lógica me dice que después debería figurar en esta lista un "pasar cuatro horas sentada en una silla tomando apuntes como una cosaca", pero la realidad es bien distinta:

  • Pasar una hora y media sentada en una silla tomando apuntes como una cosaca.
  • Pasar tres horas jugando al Pokémon / Profesor Layton descaradamente y/o navegando por Tumblr mientras mis compañeros de clase exponen en la tarima.

Ejemplo de esto último es el día de ayer, en el que me tiré las dos primeras horas de alemán entrenando un Pidgey que atrapé en el Bosque Blanco al nivel 5, y que cuando cambié de clase era ya un precioso y flamante Pidgeot al nivel 51. Las dos horas siguientes la pasé en Tumblr, para variar un poco.

Y me quejo de tener que soportar tres horas de transporte público diarias para hacer de estudiante florero en la discreta y estratégica segunda fila de una clase donde la vista telescópica del profesor no alcanza a ver mi dashboard de Tumblr en lugar de un archivo de Word porque, en cambio, me mato a trabajar por las mañanas para mis propias exposiciones, trabajos en grupo y trabajos de investigación. Y lo mejor es que tengo una montaña preciosa de fotocopias de Civilización Británica (que me costó 13€ en reprografía a principio de curso) y un par de libros de Lengua Española que estudiarme estas vacaciones because of reasons. Porque no, no los damos en clase. Y sí, sí entran en el examen.

Y esto, damas y damos, es el segundo curso del grado de Traducción e Interpretación. Mis fuentes de cuarto curso de la licenciatura me han confesado que en su caso fue igual, así que yo sospecho que tanto trabajo, tanta exposición y tanta leche es, básicamente, para quitarnos el miedo escénico a hostias.

Por último, quiero añadir que este semestre estoy aprendiendo historia y civilización británicas VIENDO DOCUMENTALES DE LA BBC. Venga, un aplauso.


Encantada de daros por el ojal una vez más en este mi humilde blog. Hasta más ver, pezqueñines :D

sábado, 24 de septiembre de 2011

Por qué sé que debo viajar más.

He aquí la minúscula lista de los lugares que he visitado en toda mi vida.


ESPAÑA

Madrid 
[Madrid, Getafe, Leganés, Móstoles, Villarejo de Salvanés, Manzanares el Real, Chinchón]

Valencia
[Valencia, Sagunto, Puerto de Sagunto, Sueca, Catarroja, Benetusser, Gandía, Cullera, Puzol, Gilet]

Alicante
[Alicante]

Segovia

Almería
[Vera, Carboneras, Cabo de Gata, Mojácar, Garrucha, Turre]

Cuenca

Barcelona
[Barcelona]

Murcia
[Murcia, Águilas, San Pedro del Pinatar]


FUERA DE ESPAÑA

Inglaterra
[Bristol, Bath]

Qué tristeza x_e

martes, 13 de septiembre de 2011

sábado, 20 de agosto de 2011

"Católicos apostólicos romanos"

Así aparece en cualquier enciclopedia la denominación de los seguidores de la religión católica, encabezada por el Papa.

"Hipócritas"

Así aparece en mi diccionario la denominación de los jóvenes que desde hace unos días y hasta mañana pueblan e invaden las calles de Madrid para ver al susodicho Pontífice.


Yo nunca he tenido nada en contra de los feligreses. La religión me da exactamente lo mismo. Cuando los curas me ven por la calle y se santiguan, no les hago ni puñetero caso. Tolero la religión. ¿Por qué la religión no me tolera a mí? ¿Por qué la religión no tolera a los agnósticos y ateos?

Hoy he salido a la calle con mi ropa normal. Podría haber escogido una de las camisetas más satánicas que tengo. Pero no lo he hecho. Por algo que, queridos amigos de la JMJ, se llama RESPETO. Eso que muchos de vosotros no tenéis. Vosotros, que os dedicáis a alborotar una ciudad, a hacer botellón en las calles cuando está PROHIBIDO, sabiendo que no se os va a llamar la atención porque sois peregrinos cristianos (es decir, los "buenos" a ojos del Estado supuestamente no confesional en el que vivimos), y ORINANDO en nuestras fuentes. Nadie va orinar en vuestras jarras de agua ni a defecar en vuestros bocadillos. Comportaos como las personas civilizadas que decís que sois y dejad de poneros en evidencia.

Por supuesto, la legión de peregrinos que invaden mi querida y supuestamente laica ciudad no alborota las calles ni hace sus necesidades en estacionamientos públicos, pero hoy estoy especialmente quemada con ellos. ¿Por qué? No, no es porque hoy, a pesar de todo, me hayan mirado con cara de asco por llevar una simple gargantilla de pinchos, no. Es porque hoy, señores, un grupo de jóvenes católicos apostólicos romanos seguidores del Papa Nazinger Benedicto XVI de Roma, han considerado oportuno empujar a mi hermano por las escaleras del Metro al grito de "Satánico, hijo de puta".


"Sátánico, Hijo de puta"

Según la RAE:

Satánico: 1. adj. Perteneciente o relativo a Satanás, príncipe de los ángeles rebelados. 2. adj. Propio y característico de él.

Hijo de puta; 1. m. y f. vulg. Mala persona. U. c. insulto.


Por si alguien se lo estaba preguntando (que, de hecho, ya me lo ha preguntado un señor en Twitter a quien nadie había dado vela en este entierro), no. Mi hermano no es ni satánico ni un hijo de puta. Pero ¿y si lo fuera? Y si lo fuera, ¿qué? ¿Es razón suficiente para tirar a una persona por las escaleras?

Desde este humilde blog, yo aconsejo e INVITO a las Juventudes cristianas seguidoras del señor Pontífice de Roma al que devotamente estamos pagando el jamón y las vacaciones, que revisen ese manual de instrucciones que llaman Biblia y que ojeen así por encima las directrices de su Maestro. Vamos, yo hace mucho que dejé de practicar la religión católica, pero he sido bautizada, asistido a clases de catequesis y tomado la comunión, y ~*CREO*~ recordar que algunas de las enseñanzas de Nuestro Señor eran, por ejemplo, respetar al prójimo y tratarlo como quisiéramos ser tratados nosotros y no juzgar a los demás si no queremos ser juzgados; y el que esté libre de pecado que arroje la primera piedra.


Me parece de chiste que muchos ateos y agnósticos sigan mejor la ética cristiana que los propios cristianos.

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martes, 2 de agosto de 2011

Capítulo LXXXII

Para convertirse en Ptah, comer bollos y beber cerveza y convertirse en un ser vivo en la Ciudad del Sol.

[...]
Que viva y tenga poder sobre los bollos; permitidme comerlos ante los dioses y los khus que me favorecieron; tenga poder sobre esos bollos y pueda comerlos a la sombra de la palmera de la diosa Hathor, mi dama divina. Háganse las ofrendas del sacrificio y las ofrendas de bollos y vasos de libaciones en la Ciudad del Sol; pueda yo vestir la vestidura taay que me entregue la diosa Tait; pueda levantarme y sentarme cuando me plazca. Como la de Ra es mi cabeza, y cuando mis miembros se agrupan soy como Tem; aquí ofrezco los cuatro bollos de Ra y ofrezco cuatro veces las provisiones de la tierra.
[...]


El libro de los muertos, o la extraña obsesión de los antiguos egipcios por los bollos, sus nombres, sus corazones y poder beber agua en el Más Allá.